Prepara unas deliciosas galletas de limón con blueberries y glaseado
Cuando el limón aparece en una receta de galletas, el resultado suele ser más ligero y aromático. En este caso se combina con blueberries, que aportan pequeños toques de fruta en cada bocado, y con un glaseado que termina de darle equilibrio. Estas galletas son una forma diferente de preparar algo dulce en casa, con una mezcla de sabores que funciona muy bien y una preparación sencilla que cualquiera puede intentar.
Para preparar estas galletas necesitaremos:
Para las galletas:
2 tazas de harina de trigo
120 g de mantequilla a temperatura ambiente
¾ de taza de azúcar
Una pieza de huevo
Un chorrito de Vainilla Molina
1 cucharada de ralladura de limón
2 cucharadas de jugo de limón
1 cucharadita de polvo para hornear
1 pizca de sal
¾ de taza de blueberries
Para el glaseado:
1 taza de Azúcar Glass Postrelicioso
1–2 cucharadas de jugo de limón
Un chorrito de Vainilla Molina
1. Precalienta el horno a 180 °C y prepara una bandeja con papel para hornear.
2. En un tazón, bate la mantequilla con el azúcar hasta que la mezcla esté suave y cremosa.
3. Agrega la pieza de huevo, un chorrito de Vainilla Molina, la ralladura y el jugo de limón. Mezcla bien hasta integrar.
4. Incorpora la harina, el polvo para hornear y la sal poco a poco hasta obtener una masa suave.
5. Añade los blueberries y mezcla con cuidado para distribuirlos sin romperlos demasiado.
6. Forma bolitas de masa, colócalas en la bandeja dejando espacio entre cada una y aplánalas ligeramente.
7. Hornea de 12 a 15 minutos, hasta que los bordes comiencen a dorarse. Deja enfriar completamente.
8. En un tazón pequeño mezcla la Azúcar Glass Postrelicioso, el jugo de limón y un chorrito de Vainilla Molina.
9. Ajusta la consistencia agregando unas gotas más de jugo si es necesario.

10. Baña o rocía el glaseado sobre las galletas ya frías.

Cada bocado de estas galletas reúne sabores que se complementan con naturalidad. El limón aporta un toque fresco, los blueberries añaden pequeños contrastes frutales y el glaseado termina de darles ese detalle final que las vuelve muy especiales.


