El panqué de café y nuez que piden los días lluviosos
Hay combinaciones que nunca fallan, y el aroma del café recién horneado junto con el tostado de la nuez es una de ellas. Este panqué es de esas recetas sencillas que llenan la casa de un olor riquísimo y tienen la textura suave ideal para acompañar tu taza de la mañana o tu tarde de descanso. Aquí te comparto el paso a paso para que te quede perfecto a la primera.

Para prepararlo necesitaremos:
2 tazas de harina de trigo de todo uso
1 cucharadita de polvo para hornear
1/2 cucharadita de bicarbonato de sodio
1/2 cucharadita de sal
1/2 taza de mantequilla a temperatura ambiente
1 taza de azúcar
2 piezas de huevo grande a temperatura ambiente
Un chorrito de Vainilla Molina
2 cucharadas de café soluble (instantáneo) disueltas en 1/2 taza de leche tibia
1/2 taza de crema ácida o yogurt natural
3/4 de taza de nuez picada (reserva un puño para decorar arriba)
1. Precalienta el horno a 180 °C. Engrasa y enharina tu molde para panqué (o coloca papel encerado al fondo).
2. Tamiza la harina en un tazón, el polvo para hornear, el bicarbonato y la sal. Reserva.
3. En un recipiente grande, bate la mantequilla con la azúcar a velocidad media durante 3 a 4 minutos, hasta que la mezcla se vea pálida y esponjosa
4. Agrega las piezas de huevo una a una, batiendo bien después de cada adición. Échale un chorrito de Vainilla Molina, la mezcla de café disuelto en leche y la crema ácida. Bate solo hasta integrar.
5. Añade los ingredientes secos poco a poco y mezcla con una espátula de forma envolvente (sin sobrebatir para que no quede duro el panqué). Finalmente, agrega las nueces picadas e intégralas suavemente.
6. Vierte la mezcla en el molde, empareja la superficie con la espátula y decora encima con las nueces picadas que reservaste.
7. Hornea a 180 °C de 45 a 50 minutos (o hasta que al insertar un palillo en el centro, este salga limpio).
8. Deja reposar en el molde durante 10 minutos, desmolda y deja enfriar por completo sobre una rejilla.
Nada le gana a una rebanada tibia de este panqué recién salido del horno. Es la excusa perfecta para hacer una pausa en el día, servirte tu bebida favorita y disfrutar cada bocado.


