Mi receta favorita para preparar scones de arándanos y limón
Si te gusta el pan casero pero no tienes ganas de pasarte horas amasando o esperando a que la masa crezca, los scones de blueberries son la solución. Se preparan muy rápido porque la masa casi ni se toca. La combinación con la ralladura de limón queda genial porque equilibra los sabores y los hace sentir muy frescos. Una gran opción para cuando tienes invitados a tomar el café.
Los ingredientes que vamos a necesitar para preparar estos scones de arándanos y limón
250 g de harina de trigo de todo uso
60 g de azúcar refinada
1 cucharada grande de polvo para hornear
½ cucharadita de sal
La ralladura de 1 limón mediano
85 g de mantequilla sin sal, muy fría y cortada en cubos
120 g de arándanos frescos
120 ml de crema para batir líquida o leche entera
Una pieza de huevo
Un chorrito de Vainilla Molina
Crema líquida extra y un poco de azúcar para barnizar
1. En un tazón grande, mezcla la azúcar con la ralladura de limón usando la punta de tus dedos hasta que el azúcar libere su aroma cítrico. Agrega la harina, el polvo para hornear y la sal, y revuelve bien.
2. Incorpora los cubos de mantequilla fría al tazón. Con tus dedos o una palita, deshaz la mantequilla con la harina rápidamente hasta lograr una textura arenosa con algunos trozos pequeños de mantequilla aún visibles. Evita usar las palmas de las manos para no calentar la mantequilla.
3. Añade los arándanos frescos a la mezcla seca y revuélvelos con mucho cuidado para que se cubran por completo de harina (esto evitará que se vayan al fondo o que se rompan).
4. En un recipiente aparte, bate ligeramente la pieza de huevo junto con la crema para batir (o leche) y un chorrito de Vainilla Molina. Vierte esta mezcla en el tazón de los secos.
5. Con una espátula, integra todo con movimientos suaves solo hasta que la harina desaparezca y se forme una masa. No amases de más para que los scones no queden duros.
6. Pasa la masa a una superficie limpia y ligeramente enharinada. Junta la masa con las manos y forma un disco de unos 3 cm de grosor. Con un cuchillo afilado, corta el disco en 8 triángulos iguales.
7.Acomoda los triángulos en una bandeja con papel para hornear, dejando espacio entre ellos. Barniza la superficie con un poco de crema líquida extra y espolvorea azúcar encima para que queden crujientes.
8. Hornea en un horno precalentado a 200°C durante 18 a 20 minutos, o hasta que estén bien doraditos de arriba. Deja enfriar unos minutos antes de servir.
Sírvelos mientras sigan tibios, que es cuando mejor se disfruta la textura de la mantequilla y los blueberries jugosos. Si te sobra alguno, puedes guardarlo en un contenedor con tapa y calentarlo unos segundos al día siguiente antes de comerlo.


