
Para los muffins:
½ taza de puré de calabaza
2 piezas de huevo
⅓ de taza de aceite de coco derretido
2 cucharadas de jarabe de agave
⅓ de taza de endulzante de tu preferencia
Un chorrito de Vainilla Molina
Una taza de harina de avena
Una cucharadita de pumpkin spice o canela en polvo
2 cucharaditas de polvo para hornear
½ cucharadita de bicarbonato de sodio
Para el relleno y decoración:
100 g de queso crema reducido en grasa a temperatura ambiente
90 g de yogurt griego sin azúcar
2 a 3 cucharadas del endulzante de tu preferencia
Un chorrito de Vainilla Molina
Semillas de calabaza al gusto
1. Bate en un recipiente grande el puré de calabaza, las piezas de huevo, el aceite de coco, el jarabe de agave, el endulzante y un chorrito de Vainilla Molina hasta que todo esté integrado.
2. Agrega la harina de avena, el pumpkin spice (o canela), el polvo para hornear y el bicarbonato de sodio. Mezcla suavemente solo hasta integrar.
3. Divide la mezcla de manera uniforme entre 6 capacillos colocados en una charola para muffins. Reserva un momento mientras preparas el relleno.
4. En otro recipiente, bate el queso crema, el yogurt griego, el endulzante y un chorrito de Vainilla Molina hasta obtener una mezcla suave y sin grumos.
5. Pasa el relleno a una manga pastelera, vierte en el centro de cada muffin y decóralos con una pizca de semillas de calabaza.
6. Precalienta tu horno a 175 °C y hornea durante 25 minutos, o hasta que al insertar un palillo en la parte de pan este salga limpio.
7. Retira del horno, deja enfriar un poco y ¡están listos para disfrutar!